Windows Movie Maker, como su nombre indica, es un programa de Windows para crear videos, y lo hace a partir de fotografías que importemos, videos y música. Es gratuíto, de hecho viene instalado por defecto con el Windows XP.

Ciertamente, está bastante limitado pero puede llegar a cumplir su función. Ya hemos comentado en este blog otras alternativas a la edición y creación de video, como Pinnacle, IMovie de Mac, VideoSpin, PhotoStory e incluso Adobe Premier. Su manejo es sencillo: importamos las fotos, videos y música. Los arrastramos a la barra de edición en la parte inferior del programa, añadimos transiciones y subtítulos, creamos algún efecto de vídeo y ya lo tenemos.

Sin embargo existen algunas opciones que deberían estar y sin embargo no están. Por ejemplo, los zooms que tan bien logra el PhotoStory, de Microsoft y también gratuito. Lo único que podemos hacer con el Movie Maker es aplicar efectos de película antigua, colores, desplazamientos y poco más. Para hacer zooms como Photostory, tendríamos que comprar algunas extensiones del programa por unos 14-20 dolares. También tenemos otra opción, un poco chapucera y menos configurable, que consiste en añadir hasta 6 veces el efecto de vídeo “Ease In” o bien, en castellano “simplificar dentro” y algo sale. Cuántas más veces añadamos el efecto, más zoom hará.

Por lo tanto si queremos hacer zooms bien hechos, la mejor opción de Microsoft es PhotoStory, pero en este caso, sólo podremos trabajar con fotografías y no con videos.

Un ejemplo de video hecho con PhotoStory:

http://es.youtube.com/watch?v=d8HTNusaOKI